Ella entro con su imperio bélico hacia tierras que ya conocía.
Él sabia justamente lo que iba a suceder, por lo tanto soltó sus armas, ya que los soldados oponentes fueron de su reino y eran amados en su tierra.
Ella también percibía lo que iba a suceder, entonces apeló a colgar en su cuello el símbolo de las guerras anteriores.
Él hizo una fiesta de despedida para sus soldados, y les explico que iría solo a la guerra, ellos lo entendieron, por lo tanto la fiesta tomo un ambiente de ritual.
Ella llego al mar, ya que en las aguas se mueve más rápido.
Él, solo, se entrego.
Ella atacó.
La arremetida cruzaba las olas para llegar a tierra fértil.
Él abrió sus brazos y clamo a su Dios.
Entonces sucedió.
Un ciclón nació desde las aguas, y arrasó la flota invasora, el cielo se abrió e ilumino la tierra, la cual floreció.
Su tierra había sido escogida por los dioses, y estos se encargarían de su supervivencia y seguridad.
Las aguas llevaron de vuelta el símbolo a la tierra, se moldeo en el hombre, el puso su sangre a favor del símbolo, y se creo una tinta la cual tiñó todo el lugar.
Al otro día todos los habitantes salieron en canoas y barcos a buscar sus propias américas.
Nunca más volvieron las guerras.
Los hombre decidieron que la tierra teñida era divina.
Ella, no pidió perdón.
Ella no pidió nada.
Ella recibió vida.
Los hombres decidieron que la tierra teñida, era divina.
Él sabia justamente lo que iba a suceder, por lo tanto soltó sus armas, ya que los soldados oponentes fueron de su reino y eran amados en su tierra.
Ella también percibía lo que iba a suceder, entonces apeló a colgar en su cuello el símbolo de las guerras anteriores.
Él hizo una fiesta de despedida para sus soldados, y les explico que iría solo a la guerra, ellos lo entendieron, por lo tanto la fiesta tomo un ambiente de ritual.
Ella llego al mar, ya que en las aguas se mueve más rápido.
Él, solo, se entrego.
Ella atacó.
La arremetida cruzaba las olas para llegar a tierra fértil.
Él abrió sus brazos y clamo a su Dios.
Entonces sucedió.
Un ciclón nació desde las aguas, y arrasó la flota invasora, el cielo se abrió e ilumino la tierra, la cual floreció.
Su tierra había sido escogida por los dioses, y estos se encargarían de su supervivencia y seguridad.
Las aguas llevaron de vuelta el símbolo a la tierra, se moldeo en el hombre, el puso su sangre a favor del símbolo, y se creo una tinta la cual tiñó todo el lugar.
Al otro día todos los habitantes salieron en canoas y barcos a buscar sus propias américas.
Nunca más volvieron las guerras.
Los hombre decidieron que la tierra teñida era divina.
Ella, no pidió perdón.
Ella no pidió nada.
Ella recibió vida.
Los hombres decidieron que la tierra teñida, era divina.
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